Y la vida es un intervalo,
una herida, un regalo.
Un beso con veneno,
un rato bueno y otro malo
Y la única verdad está en los ojos del que mira,
en las manos del que toca y en las bocas que respiran.
Y así vivo sin prisa,
entre llantos y sonrisas.
Yo no sé vivir, soy un poeta que improvisa,
la única premisa que yo tengo como cierta
es que en este suelo fértil tú recoges lo que siembras.
Y si el ánimo del ánima está anémico,
a veces las lágrimas son los mejores médicos.
Yo como ves aún me visto por los pies,
Mi corazón es el que manda sobre mi
una herida, un regalo.
Un beso con veneno,
un rato bueno y otro malo
Y la única verdad está en los ojos del que mira,
en las manos del que toca y en las bocas que respiran.
Y así vivo sin prisa,
entre llantos y sonrisas.
Yo no sé vivir, soy un poeta que improvisa,
la única premisa que yo tengo como cierta
es que en este suelo fértil tú recoges lo que siembras.
Y si el ánimo del ánima está anémico,
a veces las lágrimas son los mejores médicos.
Yo como ves aún me visto por los pies,
Mi corazón es el que manda sobre mi
y no al revés.

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