domingo, 6 de noviembre de 2011

#.

Y la vida es un intervalo,
una herida, un regalo.
Un beso con veneno,
un rato bueno y otro malo
Y la única verdad está en los ojos del que mira,
en las manos del que toca y en las bocas que respiran.
Y así vivo sin prisa,
entre llantos y sonrisas.
Yo no sé vivir, soy un poeta que improvisa,
la única premisa que yo tengo como cierta
es que en este suelo fértil tú recoges lo que siembras.
Y si el ánimo del ánima está anémico,
a veces las lágrimas son los mejores médicos.
Yo como ves aún me visto por los pies,
Mi corazón es el que manda sobre mi 
y no al revés.


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